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GUIALO HACIA TUS ZONAS DE PLACER
05 Sep, 2010

Si recordamos, el único que podía leer la mente de las mujeres era Mel Gibson, pero en la película 'Lo que ellas quieren'. Sin embargo, en la vida real eso nunca sucede. Tu pareja puede tener una idea general del cuerpo femenino, pero cuando se trata de llegar a tus puntos claves necesita una ayudita. Puedes enseñarle a darte placer usando estrategias de comunicación que no arruinen el momento. Para lograrlo, sin dañar su ego, necesitas ser creativa y astuta. Por ello, aquí te presentamos algunas pautas para que puedas disfrutar al máximo ese momento tan especial con tu pareja.

 

Conoce tu cuerpo

 

Es el primer paso, y es clave. Si tú no sabes cuáles son tus zonas erógenas no podrás hacérselo saber a tu pareja. Si bien es cierto que todo el cuerpo puede responder erótica y sexualmente debido a las terminaciones nerviosas, hay zonas en que la reacción va a ser mayor que en otras. No todos los cuerpos responden de la misma manera. En algunos
casos, hay mujeres que tienen sensaciones placenteras cuando les acarician la espalda, pero puede haber otras a las que, más bien, eso solo les provoque cosquillas. Por tal motivo, es importante que conozcas tu cuerpo para que le puedas decir a tu pareja qué zonas quieres que él acaricie y cómo. Algo que te puede ayudar es compartir la ducha,
al menos una vez a la semana. Ahí ambos pueden ir explorando sus cuerpos y escubriendo cuáles son las zonas que les dan más placer. Otro momento que puedes aprovechar es cuando te pongas una crema hidratante, pídele a tu pareja que
lo haga para que él mismo aprenda y entienda tu cuerpo, y viceversa.

 

Comunícate

 

Es un hecho, tienes que aprender a hablar de temas sexuales con tu pareja. Pero no solo de los problemas, también de lo que les gusta, de lo que no, de sus posiciones preferidas, de sus fantasías, etc. Así él sabrá qué terreno está pisando, y tú también. Si hay algo que no te gusta de tu pareja, no te quedes callada, tienes que buscar la forma de
decírselo; pero no en el mismo momento del encuentro amoroso, eso podría herir susceptibilidades. Por ejemplo, nunca comiences con un NO, puedes decir lo mismo sin necesidad de usarlo.

Dale señales

 

No hay necesidad que tengas que estarle diciendo a tu pareja 'comienza por aquí o por allá'. Existe un lenguaje no verbal que pueden compartir juntos. Por ejemplo, si te acercas lentamente hacia él tocándote el cuello, es como estar pidiéndole sin hablar, que haga eso. Piensa en el lugar por el cuál quisieras que comience y destácalo. Si se trata de las piernas, ponte una minifalda; si deseas que sea el busto, usa un buen escote; si es la espalda, utiliza un polo descubierto; y así sucesivamente. De la misma manera, haz que él haga lo que tú quieres. Por ejemplo, coge sus manos y llévalas a que te acaricien en la zona que deseas. Indícale la forma moviéndolas de la manera que más te guste (¡su cuerpo notará todo lo que hagas!). Otras veces, puedes comenzar haciendo lo que quieres que él te haga, por ejemplo, besarle el cuello para que luego él siga.

Usa tu celular

 

Interactuar a través de la tecnología, ofrece cierto anonimato que a menudo facilita la tarea de expresar lo que deseamos. Cuando tu pareja da en el clavo con las caricias, demuéstraselo en el momento, pero si quieres que lo recuerde, y que se repita, vuelve a tocar el tema unos días más tarde utilizando el lenguaje que a él le guste, puede ser deportivo, mecánico, administrativo, etc. Y una buena manera para transmitir este mensaje es a través del celular, en cualquiera de las modalidades que ofrece.

 

Finalmente, algo más que obvio y que siempre es bueno recordar. Si no tienes una buena relación de pareja o algo anda mal, nada de lo que te decimos va a funcionar. Nunca creas que los problemas se pueden solucionar en la cama, eso no es cierto. Primero trata de resolverlos y una vez que lo hayas hecho, pon en práctica nuestros consejos ¡No Fallarán!